Este tipo es mi antitipo, es demasiado flaco.
Pero, como siempre me ha gustado que me sorprendan con habilidades ocultas, no puedo evitar ponerme literalmente a sudar de excitación cuando lo veo levantar como si nada 80 o 100 kilos con las pesas, algo inesperado en un cuerpo tan aparentemente frágil.
Que no se me cruce en la sauna. No respondo.
