martes, 4 de diciembre de 2012

Agujetas.

Mañana voy a arrepentirme de tirarme el rollo cargando la máquina de pesas cada vez que pasa el tío calvo lleno de tatuajes.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Libros.

En casa siempre me decían que tenía la cabeza llena de pájaros por culpa de los libros. Pero ahora sé que no. Ahora sé que los libros, ciertos libros, lo que me llenaron de pájaros es la vulva. Y tiran de ella. Tiran con fuerza y no me dejan desfallecer (aunque a veces es difícil no sentir la tentación de dejarme caer).
Siempre es el sexo. El puto sexo.
Bendito.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Lo desconocido.

Dice un escritor que me gusta mucho que hay algunos libros, muy muy pocos, que dan miedo de verdad porque se adentran en lo desconocido.

Tengo en mis manos uno de ellos. Cada página que paso me da vértigo. Hay párrafos que, al leerlos, han explicado con claridad verdades sobre mi vida sexual que yo intuía, pero que racionalmente era incapaz de dilucidar.

No llevo ni la mitad leído. No sé a dónde me conducirá cuando lo acabe, pero de momento abro sus páginas conteniendo el aliento, todavía sin atreverme a pensar en profundidad lo que se plantea en términos sexuales y afectivos.