viernes, 12 de julio de 2013

Mal día.

Pensaba que a estas horas tendría una mano en A y otra en L contándonos todo lo que podríamos hacer en el hotel en las horas previas que íbamos a pasar por ahí calentándonos. Qué delicia, qué maravilla hubiera sido lamer voluptuosamente a L mientras A miraba...
Pero al final no ha podido ser. Esto de las páginas de contactos es muy incierto y trabajoso, me da la sensación. Esta pareja parecía muy convencida el otro día cuando nos vimos; el nivel erótico de los mails ha sido bastante alto estos días, ¿qué ha ocurrido al final? ¿es probable que realmente lleguemos a quedar? ¿o todo ha quedado en una tentativa?
Son las preguntas que me temo que yo provoco en otros y que ellos han provocado en mí.
Seguiré buscando en los contactos, nadando entre los muchos correos llenos de faltas de ortografía, a ver si al final logro aunar madurez, inteligencia y atractivo en una sola pareja.

sábado, 16 de marzo de 2013

La negra flor.

Escucho "La negra flor" en tímido homenaje a mis rodillas temblonas paseando por la Rambla. También están un poco irritadas -como los codos- por el apresto de las sábanas de los hoteles.
En una peli que vi ayer decían algo así como que a veces uno cruza una frontera y sólo se da cuenta de ello cuando está al otro lado. Pues bien, ya estoy al otro lado de muchas cosas, entre ellas, y sobre todo, el sexo y mi identidad sexual.
¿Y ahora qué? Ay, mi B, mi querido B.

viernes, 15 de marzo de 2013

AVE (again).

Se pone en marcha el AVE y vuelvo a sentir ese cosquilleo directamente en la vulva. Un año después, muchas cosas después.

martes, 1 de enero de 2013

House smells sex.

La casa huele a sexo. Nos vamos turnando para cuidar a los niños mientras echamos polvos a horas intempestivas, justo cuando nos apetece. Espontaneidad y calentura.
La felicidad se parece mucho a esto.
Happy New Year.

martes, 4 de diciembre de 2012

Agujetas.

Mañana voy a arrepentirme de tirarme el rollo cargando la máquina de pesas cada vez que pasa el tío calvo lleno de tatuajes.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Libros.

En casa siempre me decían que tenía la cabeza llena de pájaros por culpa de los libros. Pero ahora sé que no. Ahora sé que los libros, ciertos libros, lo que me llenaron de pájaros es la vulva. Y tiran de ella. Tiran con fuerza y no me dejan desfallecer (aunque a veces es difícil no sentir la tentación de dejarme caer).
Siempre es el sexo. El puto sexo.
Bendito.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Lo desconocido.

Dice un escritor que me gusta mucho que hay algunos libros, muy muy pocos, que dan miedo de verdad porque se adentran en lo desconocido.

Tengo en mis manos uno de ellos. Cada página que paso me da vértigo. Hay párrafos que, al leerlos, han explicado con claridad verdades sobre mi vida sexual que yo intuía, pero que racionalmente era incapaz de dilucidar.

No llevo ni la mitad leído. No sé a dónde me conducirá cuando lo acabe, pero de momento abro sus páginas conteniendo el aliento, todavía sin atreverme a pensar en profundidad lo que se plantea en términos sexuales y afectivos.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Veladuras.

Siento debilidad por este tipo de veladuras, imaginar tu lengua a través de ellas. Sentir cómo raspa y acaricia la malla cuando me tocas por encima de ella.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Cosas que, a veces, parece que nunca van a llegar.

(Secretary)

Madrid.

Me gusta tanto Madrid que en cuanto me subo al AVE me excito. Nada más llegar al hotel me lo he follado con tanto ímpetu que la cama se ha desplazado un metro sin que nos diéramos cuenta. Sigo caliente y tengo dos locales liberales casi en la calle de mi hotel.
Veremos.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Tiempo libre.

De repente me encuentro con que tengo todo tiempo libre que quiera para fantasear y dedicarme a investigar en otros ámbitos.

martes, 21 de agosto de 2012

Entrenar.

A veces uno se aventura tontamente en territorios que siempre concibió aburridos por previsibles.
Alguien me dijo que el placer y el dolor pueden aprenderse a sentir unidos.
Yo sé que no siempre es cierto pero, por si acaso, me entreno.

jueves, 12 de julio de 2012

Intuir el verano.

Después de tres semanas trabajando a su lado, hoy he reaccionado. No sé si es porque mañana es mi último día de trabajo o qué, pero hoy me he sentido flotar cada vez que ella me tocaba el muslo para llamar mi atención sobre algo. Cada vez que se levantaba el pelo rubio echando la cabeza hacia atrás y levantando los brazos.
Esa camiseta rosa semitransparente.
Esa talla 110 de sujetador violeta.

Creo que el mareo y la excitación me van a durar todo el día. Quiero verano. Sexo.

Sexo.